La imagen de Santa Claus tal y como la conocemos hoy se la debemos a Coca Cola que en 1931 encargó al pintor Habdon Sundblom que remodelara la figura de Santa Claus para hacerlo más humano y creíble.

Con esta nueva imagen, la empresa no tardó en incorporar a nuestro personaje en los embases de bebidas, tarjetas, publicidades y todo de productos, por supuesto que con tan gran éxito que la imagen ha llegado hasta todo el mundo convirtiéndose en la representación gráfica y visual de Santa Claus o Papa Noel.